sábado, 8 de abril de 2017

Altamira publica el último proyecto de investigación de Lasheras


 
El Museo de Altamira presenta los resultados del proyecto de investigación "Los tiempos de Altamira. Actuaciones arqueológicas en los yacimientos de Cualventi, El Linar y las Aguas (Alfoz de Lloredo)". Esta publicación supone la última contribución de José Antonio Lasheras a la investigación de la Arqueología de Cantabria.

Europa Press. El estudio recoge los resultados de las excavaciones arqueológicas y el análisis del arte rupestre del proyecto "Los tiempos de Altamira", impulsado por el Museo de Altamira y dirigido por José Antonio Lasheras, en el que han participado más de una veintena de especialistas de universidades y centros de investigación españoles y europeos.

El proyecto "Los tiempos de Altamira" tiene como objetivo obtener información sobre el contexto cultural y paleoambiental de la cueva de Altamira a través del estudio de los yacimientos de su entorno, dada la imposibilidad de investigar en la propia cueva por motivos de conservación.

Toda la información disponible hasta el momento sobre el yacimiento de Altamira procedía de antiguas excavaciones arqueológicas realizadas muchos años atrás (1903, 1925 y en 1981) y sus datos estaban descontextualizados.

La monografía proporciona un complejo estudio que analiza las condiciones ambientales, la industria lítica y ósea, la procedencia de los recursos vegetales y de la materia prima utilizada para tallar los útiles así como del arte rupestre y mobiliar de los yacimientos de Cualventi, El Linar y las Aguas, situados a unos pocos kilómetros de la cueva de Altamira.

La evaluación conjunta de los datos obtenidos persigue realizar un análisis más sólido y amplio del Solutrense y del Magdaleniense en el centro de la región cantábrica. La publicación se estructura en seis bloques temáticos. En el primero se abordan los planteamientos generales del proyecto, los objetivos, los métodos empleados, la descripción del medio geográfico, la presentación del equipo científico y la historia de la investigación de los yacimientos.

En el segundo se analizan los contextos estratigráficos y los datos cronológicos de los registros sedimentarios. El tercero recoge todos los trabajos de las diferentes especialidades: palinología, antracología, macro y micro faunas, malacología terrestre y marina.

En el cuarto se expone el estudio de la cultura material, de la industria lítica, las materias primas líticas, los restos óseos con marcas antrópicas y la industria ósea. El bloque quinto está dedicado al simbolismo, es decir, al arte mueble y rupestre de los tres yacimientos. Finalmente, en el último bloque se establecen las conclusiones generales de la investigación.

Editada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la monografía se encuentra disponible en la web del Museo de Altamira y en el Servicio de Publicaciones eldiario.es/

Stone Age hunter-gatherers tackled their cavities with a sharp tool and tar


1/2. DENTAL WORK  Seen from above in computer reconstructions, cavities in two human teeth dating to around 13,000 years ago contain signs of an ancient treatment for tooth decay. Marks on the inner walls of each cavity were made by a pointed stone tool used to remove infected tissue, researchers propose.

Tooth find adds to evidence that some form of dentistry has existed for at least 14,000 years

Stone Age dentists didn’t drill and fill cavities. They scraped and coated them.

Two teeth from a person who lived in what’s now northern Italy between 13,000 and 12,740 years ago bear signs of someone having scoured and removed infected soft, inner tissue. The treated area was then covered with bitumen, a sticky, tarlike substance Stone Age folks used to attach stone tools to handles (SN Online: 12/12/08), says a team led by biological anthropologists Gregorio Oxilia and Stefano Benazzi, both of the University of Bologna in Italy.

The find indicates that techniques for removing infected parts of teeth developed thousands of years before carbohydrate-rich farming diets made tooth decay more common, the researchers report online March 27 in the American Journal of Physical Anthropology. Farmers may have used stone tools to drill dental cavities as early as 9,000 years ago (SN: 4/8/06, p. 213).

Oxilia and Benazzi’s team reported in 2015 that a pointed stone tool had apparently been used to remove decayed tissue from a tooth that belonged to a man buried in northern Italy around 14,000 years ago. [...] Science News  / Link 2

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Actualización: Descubren evidencias de empastes dentales durante la Edad de Hielo  / Link 2
EuropaPress. Un equipo de investigadores ha encontrado evidencia de trabajo dental que data de la Edad de Hielo, y que incluye el uso de un objeto afilado para eliminar el tejido de la cavidad enferma y empastes con alquitrán.

En su artículo, publicado en el American Journal of Physical Anthropology, el equipo describe la condición de los dientes, dónde se encontraron y lo que revelaron sobre la tecnología dental durante la Edad de Hielo.

Al estudiar los dientes (que se encontraron en una parte montañosa de la Toscana, Italia, hace aproximadamente 20 años), dos incisivos superiores (los próximos a los caninos puntiagudos), el equipo encontró que había agujeros "perforados" en ellos, probablemente usando una piedra afilada, hasta el fondo de la cámara pulpar, procedimiento que habría sido muy doloroso.

Asimismo, informan de rasguños y otras marcas en las paredes internas de los dientes, indicando claramente que algo más que la masticación había ocurrido. Un examen más detallado ha indicado que los orificios habían sido llenados una vez con bitumen --una sustancia del alquitrán que los humanos antiguos usaban normalmente para unir herramientas--, pedacitos de paja y lo que podría resultar ser pelo. Los investigadores fecharon los dientes a un tiempo entre 13.000 y 12.740 años, colocándolos en el Paleolítico Superior.

No está claro para qué propósito podría haber servido la paja y el cabello en el procedimiento, aunque observan que es posible que fueran utilizados como antisépticos o que proporcionaran cierto grado de entumecimiento.

Los investigadores señalan que es posible que los agujeros fueran perforados por otras razones --para insertar joyas, por ejemplo-- pero la presencia de betún sugiere que el propósito era limpiar la materia cariada de los dientes y reemplazarla con algo destinado a disminuir la pérdida de dientes.

También señalan que el período de tiempo durante el cual vivió el paciente fue antes del uso generalizado de la agricultura, lo que significó que vivió antes del momento en que la gente comenzó a comer alimentos ricos en carbohidratos hechos de granos. La introducción de estos alimentos en la dieta humana condujo a problemas dentales generalizados, especialmente a la caries dental.

Los investigadores reconocen que dos dientes de una persona es un pequeño tamaño de muestra, pero debido a la evidencia de un avance en el cuidado dental, es probable que la práctica de la perforación y el llenado de dientes fuera generalizada.

DNA dating: How molecular clocks are refining human evolution's timeline


4/5. An evolutionary tree displays the divergence and interbreeding dates that researchers estimated with molecular clock methods for these groups. Bridget Alex, CC BY-ND

DNA holds the story of our ancestry – how we’re related to the familiar faces at family reunions as well as more ancient affairs: how we’re related to our closest nonhuman relatives, chimpanzees; how Homo sapiens mated with Neanderthals; and how people migrated out of Africa, adapting to new environments and lifestyles along the way. And our DNA also holds clues about the timing of these key events in human evolution.

When scientists say that modern humans emerged in Africa about 200,000 years ago and began their global spread about 60,000 years ago, how do they come up with those dates? Traditionally researchers built timelines of human prehistory based on fossils and artifacts, which can be directly dated with methods such as radiocarbon dating and Potassium-argon dating. However, these methods require ancient remains to have certain elements or preservation conditions, and that is not always the case. Moreover, relevant fossils or artifacts have not been discovered for all milestones in human evolution.

Analyzing DNA from present-day and ancient genomes provides a complementary approach for dating evolutionary events. Because certain genetic changes occur at a steady rate per generation, they provide an estimate of the time elapsed. [...] theconversation.com

DNA study unveils secrets of Sardinians' unique ancestry



... Previous investigations into the genomes of Sardinians have revealed that they harbour high levels of nuclear genome similarity with European Neolithic farmers as well as with the famous Tyrolean Iceman.

However, many scientists believe that these Neolithic farmers were not the first people living on the island.

Both archaeological and genetic evidence suggest that pre-Neolithic European people already inhabited Sardinia by 13 000 years ago (during the Mesolithic era), and have also left a trace in the genomes of modern Sardinians – but not everyone agrees with this theory.

A study now published in Molecular Biology and Evolution sheds a new light on Sardinians' complex ancestry. By looking at mitochondrial DNA – genetic material passed on by mothers to offspring – instead of nuclear DNA, the researchers help clarify the population's genetic links with modern and ancient Europeans. They also attempt to settle the debate about who the first inhabitants of the island were. [...] ibtimes.co.uk  / Link 2 


Actualización: Aclarando el misterioso origen de los sardos — Noticias de la Ciencia y la Tecnología
La isla de Cerdeña es destacable por el hecho de que una proporción excepcionalmente alta de la población desciende al parecer de antepasados que la han ocupado desde el Neolítico y la Edad del Bronce, hace entre 8.000 y 2.000 años. Durante siglos después de ello, tuvieron escasa interacción con la Europa continental.

Ahora, el equipo internacional de Maria Pala, de la Universidad de Huddersfield en el Reino Unido, ha terminado un amplio estudio que ha ayudado a esclarecer algunos de los misterios sobre el origen de los sardos. La propia científica es oriunda de Cerdeña.

Uno de los hallazgos del nuevo estudio es que algunos sardos modernos podrían proceder de personas que colonizaron la isla incluso en un período anterior, el Mesolítico.

Los investigadores analizaron 3.491 muestras de ADN de la población actual y las compararon con 21 muestras antiguas tomadas de restos óseos encontrados en sepulturas talladas en la roca que se extienden desde el período Neolítico hasta finales de la Edad del Bronce.

Este nuevo estudio se centró en el genoma mitocondrial, la línea materna que se transmite solo a través de las madres, porque proporcionaba una sucesión ininterrumpida de descendientes, y resultaba mucho menos compleja que la de todo el genoma.

El resultado del análisis indica que el 78,4 por ciento de los genomas mitocondriales modernos se agrupan en halogrupos específicos de la población tradicional de Cerdeña...